Donde se conectan la infraestructura crítica, las limitaciones de personal de TI y la disponibilidad

A medida que las empresas crecen, descubren que sus infraestructuras de computación se expanden, lo que genera más puntos de fallas potenciales —las más aterradores de las cuales son los que se encuentran en el extremo de la red—. En el caso de muchas empresas, las operaciones más fundamentales tienen lugar en el extremo de la red (o “la periferia”), ya sea maquinaria sin personal que funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana durante todo el año o una creciente red de usuarios que requieren más procesamiento. En la mayoría de los casos, esta parte de la infraestructura cuenta con poco personal de TI disponible para asegurar que todo funcione según lo planeado. Estas operaciones de computación en la periferia (“computación periférica”) plantean muchos desafíos para industrias como las de fabricación, transporte y telecomunicaciones. No hay mayor desafío que asegurarse de que las aplicaciones (y los servidores) estén siempre disponibles para que las operaciones críticas puedan llevarse a cabo.

Necesidades informáticas de la computación periférica

Hay muchos niveles de disponibilidad para considerar a través de la infraestructura, pero en lo que respecta a la computación periférica, las soluciones de primera línea con alta disponibilidad y, en muchos casos, las soluciones tolerantes a fallas son la única forma de asegurar los mejores resultados. La computación periférica requiere diversos niveles de operaciones informáticas. Si bien muchas de las operaciones de una empresa pueden llevarse a cabo y permanecer flexibles debido a su proximidad (o conexión directa) con el centro de datos, las aplicaciones que se ejecutan en la periferia no siempre pueden utilizar la potencia de procesamiento y la confiabilidad que el centro de datos tiene para ofrecer para garantizar la integridad de los datos, analizar la información y proporcionar las sugerencias necesarias a fin de cumplir con la eficiencia operativa esperada. La solución detrás de la computación periférica no solo debe ser capaz de ofrecer la potencia de procesamiento necesaria para llevar a cabo la operación, sino también permitir a quienes necesitan los datos un análisis que haga posible realizar mejoras en todos los procesos involucrados. Si la implementación de la computación periférica está adecuadamente planificada, la cantidad de datos que deben atravesar la red es menor, lo que tiene como consecuencia menos tráfico y, a la vez, libera la infraestructura para llevar más capacidad de procesamiento al extremo de la red que está creando.

Simplicidad de TI para la computación periférica

Además, el personal que normalmente administra las tareas relacionadas con las operaciones de computación periférica —si lo hubiera— no siempre tiene el nivel de experiencia técnica necesario para solucionar las fallas del sistema. Por lo tanto, los servidores que ejecutan estas aplicaciones críticas deben contar con redundancia incorporada para garantizar la continuidad empresarial. La mayoría de las empresas implementan algún grado de planificación de recuperación de desastres, pero en el caso de la computación periférica, la recuperación podría no ser una opción válida.

Stratus Technologies garantiza la disponibilidad para las aplicaciones de computación periférica

Stratus Technologies es líder en disponibilidad. Hemos innovado en soluciones que permiten que el mundo “always-on” siempre esté verdaderamente disponible.

La solución más reciente de Stratus, ztC Edge, se diseñó pensando específicamente en la periferia. Se trata de un sistema de procesamiento informático industrial autoprotegido, completamente integrado y virtualizado que se puede configurar en menos de 30 minutos. Es el primer servidor de periferia completamente virtualizado y autosupervisado con una resistencia suficiente como para usarlo en plantas de fabricación y cuya implementación y mantenimiento requieren muy pocos recursos de TI, si es que requieren alguno. Su capacidad para administrar hasta tres máquinas virtuales —cada una de las cuales ejecuta una aplicación industrial o de Internet industrial de las cosas (IIdC) diferente—, combinada con sus servicios de autosupervisión basados en la nube, permite que las empresas industriales aseguren la disponibilidad de las aplicaciones industriales críticas para el negocio de manera continua y rentable.